lunes, 13 de noviembre de 2017
jueves, 4 de mayo de 2017
Motivos por los cuales aprender PNL en Xalapa
Motivos por los cuales debes aprender PNL
Objetivos que puedes alcanzar en este Diplomado Intensivo de Programación Neurolingüística:
“El arte de modelar la excelencia humana”
Con Héctor D’Alessandro
Si vives fuera de la República Mexicana, aprovecha tus vacaciones y disfruta de uno de los mejores cursos de PNL del mundo, además de conocer un maravilloso país. Comunícate al email siguiente: pnlenmexico@gmail. com o al (52 México) 2281 82 88 84
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1. Aumento en la atención
2. Mayor concentración
3. Incremento de la memoria
4. Mayor estabilidad emocional e intelectual
5. Pensamiento más claro
6. Desactivación de patrones emocionales, reflexivos, conductuales y actitudinales que ya no resultan útiles
7. Ampliación de las posibilidades emocionales, reflexivas, conductuales y actitudinales que resultan eficaces
8. Aumento de la capacidad de respuesta creativa a nivel intelectual, emocional, actitudinal y conductual
9. Pensamiento más ordenado
10. Adquisición de herramientas de pensamiento altamente eficaces
11. Adquisición de herramientas neurofisiológicas altamente eficaces
12. Adquisición de herramientas para modificar el propio estado mental
13. Adquisición de herramientas para modificar el propio estado emocional
14. Adquisición de herramientas para modificar la propia actitud
15. Adquisición de herramientas para modificar el propio comportamiento
16. Adquisición de herramientas para acceder a voluntad a los propios estados creativos
17. Adquisición de herramientas para crear nuevas ideas, proyectos y objetivos
18. Activación de la capacidad para observarse a uno mismo desde la visión del otro y desde una posición externa a uno y al otro.
19. Adquisición de herramientas para trazar objetivos inevitablemente alcanzables
20. Desarrollo y ampliación de la totalidad de las capacidades perceptivas del alumno
21. Adquisición de herramientas para cambiar creencias negativas profundas e inconscientes y programarse con creencias positivas, profundas y que se integran en el nivel inconsciente para potenciarte al máximo
22. Adquisición de herramientas para solucionar asuntos como las fobias, patrones restrictivos de comportamiento, estados emocionales de baja calidad
23. Adquisición de herramientas con las cuales modificar estados profundos que determinan a día de hoy tu personalidad, y dar acceso al alumno a nuevos estados profundos y la remodelación total de la personalidad del alumno en un sentido positivo
24. Adquisición de herramientas para activar y potenciar tus estados de aprendizaje profundo
25. Adquisición de herramientas para aprender de todas tus situaciones y de todos tus estados emocionales
26. Adquisición de herramientas para manejar todos tus estados en el momento crítico
27. Acceso a herramientas con las cuales potenciar y mejorar tu profesión actual
28. Adquisición de herramientas con las cuales mejorar tus capacidades comunicativas en el nivel racional y verbal y en el nivel corporal e inconsciente
29. Adquisición de herramientas con las cuales transmutar tu comunicación actual y convertirla en una comunicación de alto impacto persuasivo
30. Adquisición de herramientas para motivarte y motivar a las personas
31. Adquisición de herramientas para potenciar tu capacidad de liderazgo
32. Adquisición de herramientas con las cuales aprender “cómo lo hacen excelentemente” otras personas e integrar ese saber en tu cuerpo y en tu mente, de manera tal que funcionen para ti de modo inconsciente, como si siempre hubieran sido características esenciales de tu personalidad
33. Adquisición de herramientas con las cuales depurar y potenciar mejores valores que te guíen de modo altamente eficaz a la consecución de tus objetivos externos e internos
34. Adquisición de herramientas con las cuales liderar y estructurar grupos y equipos para alcanzar propósitos más elaborados y eficaces
35. Adquisición de herramientas para incrementar tu autoconciencia neurológica y fisiológica
36. Adquisición de herramientas para incrementar tu conciencia de los imperceptibles cambios en la neurología y en la fisiología de las otras personas y poder “comunicarte” con esos cambios sutiles para conducir al otro a la excelencia
37. Adquisición de herramientas de lenguaje hipnótico para comunicar tus mensajes hacia los otros en niveles profundos de alta conexión
38. Adquisición de herramientas para activar y para potenciar tus estados excelentes a voluntad cuando los necesites
39. Adquisición de herramientas para ayudar a tus clientes de un modo altamente eficaz
40. Adquisición de herramientas para aprender en modo inconsciente, como lo hacen los niños en esa edad en que los adultos dicen “están totalmente abiertos y lo aprenden todo”
41. Adquisición de herramientas para conectar con tu dormido poder interior
42. Adquisición de herramientas para romper todos tus límites y llegar a convertirte en la persona que siempre has soñado
43. Adquisición de herramientas para conectar con todas aquellas potencialidades que viven dormidas en tu ser y sobre las cuales siempre has sospechado que puedes activarlas, aunque hasta ahora no sabías “como hacerlo”
44. Adquisición de herramientas con las cuales conectar con lo que quiere tu “personalidad” y con lo que quiere tu “Ser interior”
45. Adquisición de herramientas con las cuales ordenar tus prioridades y tus necesidades, tus deseos, tus actividades y tus propósitos mayores
46. Adquisición de herramientas con las cuales potenciar el impacto de tu presencia en el mundo
47. Adquisición de herramientas para planificar tu vida a medio y largo plazo y construir un mundo al que todos quieran pertenecer
Recuerda que hasta ahora has vivido en un mundo en el que la mediocridad y la conformidad es la regla. Piensa que líderes mundiales como Barak Obama, Kiyosaki, Anthony Robbins o Al Gore han estudiado Programación Neurolingüística. Por algo será; deja de oír esa voz que siempre ha estado ahí para negarte y destruir tu autoestima y apúntate a nuestro próximo Diplomado de PNL en Xalapa, con Héctor D’Alessandro, un master de PNL que ha desarrollado capacidades comunicativas y terapéuticas que asombran por su alta eficacia.
Te esperamos en la Escuela Internacional de Coaching de Xalapa, del 26 de junio al 5 de julio de 2017, en un INTENSIVO que marcará el antes y el después de tu VIDA. No lo pienses más, si este mensaje ha llegado a ti ahora, es porque tu ser interior, que sabe más de lo que imagina tu personalidad de cada día, lo había programado con su poderoso GPS interior.
Para quienes no residen en la República de México, piensen que la inscripción a este curso y el viaje, les sale apenas un poco más que cursarlo en su país. Además podrán conocer un país maravilloso y un bellísimo entorno.
Estamos en Xalapeños Ilustres 88, col. Centro, Xalapa, Edo. De Veracruz
Inscríbete ahora al 2281 82 88 84
sábado, 1 de abril de 2017
martes, 28 de marzo de 2017
PNL en Xalapa
Escuela Internacional de Coaching de Xalapa
Héctor D'Alessandro
Héctor D'Alessandro
Talleres y Diplomados en PNL, Constelaciones
Familiares y Organizacionales
Hipnósis Ericksoniana Análisis Transaccional
miércoles, 18 de enero de 2017
martes, 17 de enero de 2017
Constelaciones Familiares y Proporción Áurea. Héctor D'Alessandro
Las
constelaciones familiares y la proporción áurea.
Héctor D’Alessandro
Venía
observando desde hacía años que la "resolución" de una constelación
tiene más que ver con la "posición" dentro de la configuración en el
espacio y la "distancia" entre los participantes, que con el
"contenido". Menos que ver con el hecho de que se trate del
"padre" o de la "madre", que con la geometría. Las
constelaciones familiares de Hellinger, con todo el respeto que nos merecen, no
permiten de modo directo un acceso de la conciencia a niveles superiores,
libres del vulgar chisme sobre si tengo una lealtad con papa o con la abuela.
Muchos clientes y terapeutas, incluso consteladores, se quedan enganchados en
eso y no evolucionan.
Noté que muchos terapeutas, incluso con una extensa
experiencia de años o lustros, volvían a “constelar” asuntos ya trabajados en
más de una ocasión, noté que en cierto modo habían sido tomados por una especie
de adicción a constelar una y otra vez el mismo tema. Volvían de un modo
realmente compulsivo a “trabajar en un nuevo aspecto” que antes no habían
“visto” sobre la relación con su padre o con su madre o con algún otro
antepasado.
Se habían vuelto
adictos a tener lealtades o simplemente problemas.
Pensé que algo no
estaba funcionando bien en todo este asunto. La mente de la personalidad se la
pasa todo el rato inventándose nuevos asuntos y en el caso de estas personas se
dedicaba a inventar nuevos aspectos o dimensiones de alguna situación antigua.
Noté incluso que se volvían adictos a pasar una vez más por la experiencia de
“darse cuenta”; estaban ansiosas por experimentar la vivencia de “comprender”,
pero en realidad no se estaba entendiendo nada sino bañando una vez más a las
células de la experiencia. No obstante, el malestar y la frustración volvían a
aparecer tarde o temprano.
Calibrando la respuesta corporal del cuerpo de estas
personas, noté asimismo que no había congruencia entre el interesante asunto
con el que ahora habían decidido ocupar su tiempo durante un periodo más y cómo
lo planteaban. No había allí cambio alguno; el cambio, en las personas, se nota
en el cuerpo. No me voy a extender ahora en el proceso de cambio que se
registra en el cuerpo, pero es conveniente que el lector se quede con la idea
de que una comprensión meramente mental no suscita un cambio profundo y esto es
legible en el cuerpo, en cambio, la transformación real y profunda se puede
leer en la totalidad del cuerpo, por lo cual el cliente o el paciente o el
colega puede decirnos que está haciendo grandes cambios y celebrarlo cada
mañana con grandes exclamaciones y poderosos gestos aprendidos, pero en este
caso sí hay que decir que el hábito no hace al monje.
La mente, esa función del cuerpo, tiene la capacidad de
fagocitar conocimientos y creerse que conoce la experiencia. Para que este
conocimiento se convierta en un hábito real del cuerpo y de la mente tiene que
poder responderse involuntariamente desde la estructura de esa nueva costumbre,
y esta respuesta no es solo verbal y mental, para ser real y estar operando
cambios reales en la existencia de la persona, deben constituir realmente un
nuevo modo de ser, una actitud radicalmente inconsciente que surge como
respuesta espontánea. Mientras esto no sucede, la mente posee la facultad de
fingir que eso ya es un hábito, pero solo está más o menos memorizado.
Es una memorización, no un aprendizaje.
Del mismo modo en que una vez que hemos aprendido una nueva
destreza como por ejemplo el conducir un coche, podemos simultáneamente
realizar otras actividades, como por ejemplo pensar en algo que nos han dicho
esta mañana. Pero si de pronto la propia conducción nos obliga a prestar
repentina atención a la tarea de conducir, generalmente nos olvidamos de lo que
estábamos pensando y es raro que lo volvamos a recordar. Porque la conducción
sí está aprendida y lo que circunstancialmente estábamos pensando no está
aprendido.
Del mismo modo, mientras vivimos podemos encontrarnos una y
otra vez con circunstancias problemáticas. Un síntoma de inteligencia y de
voluntad de cambiar es el que nos pongamos a pensar en ese asunto. Lo que
sucede es que, al momento de ponernos a pensar en aquello que nos resulta
problemático, acudimos a esquemas de ordenación del pensamiento que hemos
aprendido. El modo en que pensamos nuestros problemas nos pueden capacitar para
cambiarlos y encontrar soluciones o nos pueden ayudar a meternos en un callejón
sin salida. Es como si el propio pensamiento nos dijera aquella famosa frase de
Nietzsche: “puedo enseñarte a volar, pero si quieres caer, te puedo enseñar a
caer más deprisa”.
El núcleo problemático del pensar es que en principio
pensamos y creemos que el modo en que pensamos de modo natural, de acuerdo a
los aprendizajes por los que hemos pasado, es el mejor modo de pensar; y no
siempre es así. Para pensar de un modo eficaz hay que aprender a hacerlo y
luego hay que entrenarse, hacer flexiones como en la gimnasia. De otro modo, no
habrá resultados.
Bien, cuando, en calidad de pacientes o clientes o
“coaches”, concurrimos a unas sesiones con algún facilitador, algo importante
que realizamos es el aprender nuevos modos de pensarnos a nosotros mismos. Nos
entrenamos, en realidad, como correctos pacientes. Y, como dice Eric Berne, en
poco tiempo podemos aprender las destrezas necesarias para ser buenos pacientes
psicoanalíticos o de cualquier otra escuela.
De modo sorprendente, cierto día me di cuenta de que
mientras los pacientes mantenían intactos todo su sistema de pensamiento,
muchos clientes de constelaciones e incluso profesionales de las constelaciones,
“fingían” (de modo inconsciente, claro, ellos no tenían ninguna mala intención
al hacerlo) tener nuevos asuntos que tratar.
Un modo muy eficaz de no cambiar, fingir que aún queda algo
por resolver.
Una treta muy habitual de los pacientes y de las personas en
general. Fingir el cambio en su aspecto meramente externo mientras se mantienen
a salvo dentro de la cueva de sus supuestas comodidades.
¿Cómo podía ser que unas personas adultas gastaran su dinero
y emplearan su tiempo en realizar unas actividades de las cuales en el fondo no
esperaban ningún resultado? De hecho, venían una y otra vez a constelar una vez
más, como si vinieran a un club de ajedrecistas a echar una partidita. En
general, no lo permitía, les desaconsejaba hacerlo si no era algo realmente
sentido. Y les facilitaba un proceso de coaching para encontrarse realmente con
lo que había detrás y qué estaban ganando con esta conducta. De este modo se
solucionaba momentáneamente el asunto. Pero luego me enteraba que iba a
constelar con otro constelador que si les consentía este abuso de sí mismas y
de su precioso tiempo.
Más allá de que ciertas personas van probando
indefinidamente a lo largo de su vida una serie de medicinas con el objetivo de
no continuar con ninguna ni profundizar con ninguna, con el objetivo
inconsciente de no acabar de curar, supe que algo estaba sucediendo con las
constelaciones y también con la interpretación que esas personas tenían acerca
de las mismas.
Como facilitador, mi formación fundamental es en programación
neurolingüística y en hipnosis ericksoniana y no estoy acostumbrado a que algo
no funcione. Me había percatado, desde hacía mucho tiempo, de que en muchas
constelaciones, sobre todo organizacionales, la solución arriba en el momento
en que se produce un cambio de posición en el espacio y en el cambio en las
distancias entre las personas que están interpretando, a veces procedía a
cambiar solo unos centímetros en la posición de un intérprete y la solución
llegaba. Quienes me conocen, alumnos y clientes, saben de mi obsesiva exactitud
y minuciosidad a la hora de rectificar el lugar donde alguien se ubica y a qué
distancia se coloca respecto de otro integrante de la constelación.
Intuía que algo había con la colocación y la distancia; lo
que no podía imaginar era que un día, viendo un video sobre los números de
Fibonacci y la proporción aurea que gobierna la naturaleza como patrón numérico
constante, de pronto, iba a sobrevenir de modo fulminante la comprensión de la
relación de un orden superior y a la vez materialmente evidente en la imagen de
resolución de una constelación. De pronto entendí que las soluciones
“ordenadas” de Hellinger tienen más que ver con las soluciones geométricas
“armónicas” de Leonardo da Vinci.
Pero esto no se acabó aquí, sino que la visión repentina de
la proporción aurea gobernando sutil y estructuralmente las relaciones de orden
armonioso en las constelaciones produjo de inmediato un descarte casi absoluto
de todo contenido. No son los padres, ni los antepasados los que nos ayudan a
solucionar los asuntos que nos apenan, sino las posiciones y las distancias
entre esas posiciones, y lo más impactante es que simultáneamente comprendí que
esas mismas relaciones de orden armonioso que nos sacan del orden existencial
de la sangre, son las mismas que nos pueden permitir colocarnos en una posición
y en una distancia que nos conduzcan a órdenes superiores ajenos a la
existencia humana en clanes familiares. Es muy correcto ordenar una familia, y
tremendamente útil para la vida en la tierra de la persona, si esta solo es un
ser puramente material. Pero si la persona desea desarrollar su dimensión
superior, debe disponerse a una recolocación de su persona y de su ser en un
tablero o configuración que trasciende lo familiar y se conecta a la dimensión
espiritual inherente al ser humano.
Las constelaciones familiares pueden facilitar un gran
desarrollo humano y solucionar muchos asuntos de la existencia, pero el ser
transpersonal encontrará su acceso a otras dimensiones de la vida espiritual,
disponiéndose a entrar en relaciones de orden armonioso, espaciales y
corporales que obedecen a una disposición geométrica diferente, donde en lugar
de ir al núcleo de los problemas en busca de un bioshock plagado de dolor, nos
dirigimos al núcleo de las soluciones, donde nos bañamos en el mar de las
respuestas exitosas. Un lugar donde se produce un sacudón energético de orden
superior que no dejará piedra sobre piedra en la personalidad creada por la
mente del ego, la misma que creó las constelaciones familiares y que como un
trampolín nos servirá para dar el gran salto al océano de una existencia
superior.
Diciembre y 2016,
Xalapa
miércoles, 4 de enero de 2017
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