"Una vez, hace muchos años fui a una charla que brindaban dos malabaristas norteamericanos que intervenían en una actuación teatral, uno de ellos sólo tenía la función de deslizar a lo largo de su brazo en la oscuridad del escenario una bola que tenía luces dentro, ese bamboleo armónico de la bola, su ir y venir hipnótico, me hizo darme cuenta que estaba ante un relato, ante una historia, un ciclo esférico común de ida y vuelta, un ritmo cardíaco que me arrastraba a acompañarlo y cuando dejé de pensar todas estas cosas me sumergí en una ola inacabable de ternura, ternura, mucha ternura, ternura dulce y ternura triste, ternura algodonosa y ternura infantil, ternura limpia y recién planchada, cuando quise acordar me había ido en un viaje interior de recordación de lo mejor de mí y había estado sin darme cuenta en otros mundos. En ese instante,el otro actor rompió la oscuridad y dio un grito, una gran masa de sabiduria de las sensaciones se apelmazó en algún rincón dentro de mí y supe que yo quería comunicarme de ese modo".
Héctor D'Alessandro
martes 31 de enero de 2012
Maestro Genarito. Héctor D'Alessandro
Cuando has soltado totalmente a la personalidad que se instaló en tí viene una oleada de lo que el mundo llama éxito y que no es otra cosa que el resultado de haber soltado, es en ese momento cuando puedes hablar de tí como si hablaras de otro y reconocer todo lo que hay en tí o en la personalidad y la multitud con la instalación foránea aún colocada hace apreciaciones de valor sobre tu personalidad o lo que suponen que ella es y no pueden ver más que sus propias percepciones. De ahí que halla tanto "ser espiritual" que se dedica al ritual, no a la evolución.
Por eso mi maestro decía que cuando el mundo habla mal de tí, sobre todo los más santurrones, es porque has atravesado la primera puerta de la percepción".
Del Maestro Genarito
Por eso mi maestro decía que cuando el mundo habla mal de tí, sobre todo los más santurrones, es porque has atravesado la primera puerta de la percepción".
Del Maestro Genarito
Del Maestro Genarito. Héctor D'Alessandro
El Universo no sabe ni tiene idea de amor incondicional ni de miedo ni de ningún par de opuestos, el Universo está poseído de la energía de la intención que es unidireccional y multiforme, ¿piensas que el universo va a parar a lloriquear porque tú sufres a causa de una gripe? ¡Qué petulancia! Al universo le importas un comino, pero a la energía del universo le conviene que te alinees con ella y si no lo haces te forzará y tu sentirás que tu camino fue un vacío en vano y sin vida o un autoengaño prolongado y si estás poseído por energías emocionales de más baja calidad creerás incluso que estás atrapado por la baja autoestima o algún otro material de deshecho o baratija de esas. La única manera de superar la enfermedad y la confusión de las emociones es alinearte con la energía del vacío de la que está llena el universo.
Del Maestro Genarito
Del Maestro Genarito
Cuándo venerar. Héctor D'Alessandro
Cuándo venerar.
-Entonces, maestro ¿qué debo hacer?
-Lavar los platos.
-Y ¿cuándo tendré tiempo para meditar y hacer honra a los budas?
-Cuando le hagas el amor a tu mujer y cuando camines y sobre todo cuando estés lavando los platos.
Héctor D'Alesssandro
-Entonces, maestro ¿qué debo hacer?
-Lavar los platos.
-Y ¿cuándo tendré tiempo para meditar y hacer honra a los budas?
-Cuando le hagas el amor a tu mujer y cuando camines y sobre todo cuando estés lavando los platos.
Héctor D'Alesssandro
lunes 30 de enero de 2012
El colegio de Nuestra Sra. de los Idiotas. Héctor D'Alessandro
El colegio de Nuestra Sra. de los Idiotas.
Cuando me anotaron en el colegio yo no quise concurrir. Preguntaba: ¿para qué voy si papá ya me enseñó a leer y a escribir? "Porque hay que ir", me respondían. ¿Para qué? "Para aprender". ¿Para aprender qué? "Las cuentas". Pero si yo las cuentas ya las sé hacer". Nada, no había manera. El último argumento de mi madre fue: "tu ve y haces como que aprendes y repites lo que ya sabes, y verás que te va muy bien". Le hice caso, y al tercer o cuarto día ví y oi con regocijo que se dedicaban a "golpear y rebotar conjuntos de consonantes y vocales entre sí". Así le llamaba yo a "rimar", y pensé que después de todo podía resultar divertido, la maestra decía y repetía "mamá me mima", "el oso es cariñoso" y a mime entró como un brío poético y sin poder aguantarme exclamé "¡cómo quema la cama!"
La maestra puso cara de desconcierto y obligó a los niños a sentir lo mismo que ella con una mirada conminatoria, me dijo que yo era un maleducado. Y yo, que sabía cuál era la definición de esa palabra y qué tipo de acciones implicaba, le respondí: "No, no soy un maleducado, sería un maleducado si le dijera a usted que es una idiota, algo que no hice, ni pienso hacer".
Y ella con un bofetón me confirmó que se lo dijera o no, mi juicio era correcto y en el colegio aquel me iba a volver un maleducado de verdad y un idiota, por lo que debí desarrollar unas fuertes defensas psíquicas para preservarme.
Héctor D'Alessandro
Cuando me anotaron en el colegio yo no quise concurrir. Preguntaba: ¿para qué voy si papá ya me enseñó a leer y a escribir? "Porque hay que ir", me respondían. ¿Para qué? "Para aprender". ¿Para aprender qué? "Las cuentas". Pero si yo las cuentas ya las sé hacer". Nada, no había manera. El último argumento de mi madre fue: "tu ve y haces como que aprendes y repites lo que ya sabes, y verás que te va muy bien". Le hice caso, y al tercer o cuarto día ví y oi con regocijo que se dedicaban a "golpear y rebotar conjuntos de consonantes y vocales entre sí". Así le llamaba yo a "rimar", y pensé que después de todo podía resultar divertido, la maestra decía y repetía "mamá me mima", "el oso es cariñoso" y a mime entró como un brío poético y sin poder aguantarme exclamé "¡cómo quema la cama!"
La maestra puso cara de desconcierto y obligó a los niños a sentir lo mismo que ella con una mirada conminatoria, me dijo que yo era un maleducado. Y yo, que sabía cuál era la definición de esa palabra y qué tipo de acciones implicaba, le respondí: "No, no soy un maleducado, sería un maleducado si le dijera a usted que es una idiota, algo que no hice, ni pienso hacer".
Y ella con un bofetón me confirmó que se lo dijera o no, mi juicio era correcto y en el colegio aquel me iba a volver un maleducado de verdad y un idiota, por lo que debí desarrollar unas fuertes defensas psíquicas para preservarme.
Héctor D'Alessandro
domingo 29 de enero de 2012
viernes 27 de enero de 2012
jueves 26 de enero de 2012
El Lenguaje Hipnótico de los Cuentos. Taller Intensivo. Héctor D'Alessandro
Descripción | CUENTOS CURATIVOS Taller Intensivo El Lenguaje Hipnótico de los Cuentos. Lugar: Librería Arunachala (Cerca de Plaza Catalunya ) Sábado, 11 de febrero Horario: 17.00h – 20.00 Inversión: 60 euros El propósito de este taller es aprender a crear CUENTOS CURATIVOS, que nos ayudan a encontrar nuevos recursos para superar situaciones de dolor físico, desánimo, confrontaciones y bloqueos. Reescribe tu vida. Una metáfora te permite entrar en tu propio corazón en condiciones de seguridad y conocerte para modificar aquellas áreas de tu vida que quieras transformar. "Los cuentos que curan o metáforas nos permiten entrar en el corazón de la comunicación humana y resolver los temas que requieren sanación. Cuando oyes un cuento, recuperas amigos que estaban escondidos en tu corazón". Qué trabajamos en el taller: • El lenguaje hipnótico de los cuentos. • Lenguaje metafórico para hablar directamente con el inconsciente del cliente. • Pensamiento simbólico y arquetípico. Cómo instalar la sanación. • Comunicación no verbal. • Claves para saber si el resultado se ha obtenido.. * Cada uno debe traer un tema para sanar (un conflicto, una relación, una enfermedad, etc.). “Cuando oyes un cuento, recuperas amigos que estaban escondidos en tu corazón”. Héctor D’Alessandro es escritor, narrador, coach y conferenciante de alto impacto. De él han dicho: “Seduce con relatos que dejan una sensación de agradecimiento hacia la vida y la literatura”. Teresa Martin Taffarel, escritora argentina. “Si fuera posible meter los genes de Chéjov, Borges, Cortázar y Roberto Arlt en una máquina clonadora saldría una criatura semejante a Héctor D’Alessandro.Un hombre seductor, erudito, sabio, agradable, con un talento fuera de toda proporción”. Marco tulio Aguilera Garramuño, escritor colombiano. Inscríbete en la librería llamando al 93 317 80 23 |
"Estoy de moda". El Cucaracho

"En USA bautizan a simpáticas cucarachitas con el nombre del llamado "ser amado" como moda.
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Ahora mismo estoy desarrollando modelos de aprendizaje en los que combino mis propios descubrimientos con los modelos de la Programación Neuro LIngüística.
Primer descubrimiento: En 60 minutos cualquier cerebro puede absorber la información necesaria que le ayudara a entender cómo se crea por ejemplo "Rayuela" o "Sombras sobre el Hudson", en las siguientes tres horas puede absorber (y esto está garantizado) las destrezas necesarias para escribir esa obra que desea. Cuatro años de estudio en 60 minutos es una magnífica inversion. Excelencia creativa. Pregúntame:
hectordalessandro1@yahoo.es
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hectordalessandro1@yahoo.es


